Dentro del mundo del hosting hay distintos tipos de alojamiento. Uno de estos tipos se está poniendo de moda desde hace un par de años y es el cloud hosting, o alojamiento en la nube.
A nivel general se habla de dos clases de cloud hosting. Por un lado tenemos el administrado y por otro lado el no administrado. Veamos un poco cada uno de ellos.
Administrado: suele darse cuando un arreglo a largo plazo entre el cliente y el proveedor. El cliente hace el contrato del servicio y el proveedor se encarga de brindarle disponibilidad y redundancia para sus aplicaciones sin los límites usuales de consumo de recursos. El proveedor se encarga de mantener el server cloud y actualizarlo, así como resolver problemas,
No administrado: provee los servicio básicos de un sistema de alojamiento cloud. Conseguimos acceso sin límites a nuestro servidor en la nube, pero debemos encargarnos por nosotros mismos de las instalaciones y resoluciones de problemas que puedan presentarse. El proveedor solo nos brinda el server con el sistema operativo instalado y las configuraciones predefinidas del mismo.
Por supuesto que si no poseemos los conocimientos necesarios para administrar por nosotros mismos nuestro servicio cloud, lo ideal es contratarlo con una administración incluida.
